8. El Lugar de los Tillet

Descripción de la propiedad

Para llegar a nuestra casa, cruzabamos en el camino por el cementerio para ir al estrecho. La propiedad estaba toda cercada y había una gran puerta con bisagras antiguas hechas a mano. El jardín de mi madre estaba luego de la puerta de entrada, a la derecha. Mi madre tenía flores y vegeatles que muchos de los vecinos no tenían, porque ordenaba las semillas a través de un catálogo. Mys padres podían leer y escribir y no creo que muchos de nuestros vecinos pudieran hacerlo. Ella teníaa fresas, melones, guisantes y todo tipo de flores. A ella le gustaban las flores. Era un lugar hermoso. Yo amaba recoger fresas. Yo pensaba que la única manera de comerlas era saliendo del jardín. De verdad lo creía. Nunca me preocupé por tenerlas en un plato, sólo las recogía y luego las comía. Mas abajo de la casa había una colina. La casa tenía dos pisos y era más larga que ancha. Al pasar la casa, el camino comenzaba a descender nuevamente y conducía al granero.

Ester Tillett Beacham

Recuerdos de la casa

Cuando era niño, recuerdo que todo olía y sabía mejor en la casa de mis abuelos que en mi casa. Ellos cocinaban mucho en la estufa de leña y siempre mantenía un gran fuego en la cocina durante el invierno. En las noches, si no tenían compañía en la cassa, ellos se sentaban en la cocina. El abuelo y la abuela tenían mecedoras junto a la estufa de leña. Por supuesto, no había electricidad pero había una lámpara de kerosen. Ellos buscaban semillas en el libro de ella de Burpee and Son y planificaban que ordenarían de plantas y flores. Ese era un pasatiempo de invierno para prepararse para la primavera. Preferían estar en la cocina durante el invierno. Si tenían compañía en la noche, de entre 4 o 5 personas, ellos hacían un fuego en la sala. Era un cuarto frío. A la hora de dormir, a nosotros los niños nos gustaba correr hacía arriba y meternos en la cama de plumas debajo de toneladas de colchas. No podías volterarte cuando eras un niño porque las colchas que tenías sobre ti, eran muy pesadas.

Norris Austin